La prueba de flexión ISO 1519:1973 (con mandril cilíndrico) nos ayuda a evaluar la capacidad de un recubrimiento, como pintura o barniz, para soportar la flexión sin agrietarse ni perder adherencia a la superficie. Este método es especialmente importante en industrias donde las superficies recubiertas deben permanecer lisas e intactas, incluso después de ser dobladas o moldeadas durante la fabricación.