La norma ISO 2555 es un estándar de ensayo clave que nos ayuda a medir la viscosidad de los líquidos mediante un viscosímetro rotacional. Este método es esencial en industrias como la de pinturas, cosméticos, alimentos y productos químicos. Nos permite comprender cómo fluyen, se vierten, se bombean o se extienden los líquidos, para así garantizar que los productos tengan el rendimiento esperado.